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12/21/2015

En diciembre no hay valiente que no tiemble

“meriendo algunas tardes: no todas tienen pulpa comestible.
si estoy en la ciudad, meriendo tardes a secas:
mastico lentamente los minutos
-tras haberle quitado las espinas-
y cuando se me acaban, 
me voy rumiando sombras,
rememorando el tiempo devorado
con un acre sabor a nada en la garganta”

12/05/2015

“Hay algo que he aprendido en todos estos años: puedes dormir en cualquier parte pero no puedes despertarte en cualquier parte” Ray Loriga

Diciembre me trae de vuelta cuerpos que ya quedaron atrás, que perdieron forma y concepto, que jamás serán lo que fueron y que yo nunca pedí reencontrar. Me los trae como quien deposita un cadáver reluciente en una fiesta de disfraces, como quien intenta colar una broma que perdió su gracia hace tiempo, arrastrando miedos y vergüenzas al compás. A veces a mí también se me acaban las palabras. Cuando eso ocurre pienso en ti y en las estalactitas descolgándose del reloj, agujas cayendo en picado al frío campo empedrado. Y entonces todo vuelve. Todo resurge, y flota, y vive. Recordándome que sigo aquí, recordándome el color de mis piernas clavándose en tu espalda a miles de kilómetros de mí, a años luz de las cenizas de ayer, que es hoy, que será mañana. El tiempo transcurre lento pero sólo porque irrumpe el sol y mis muslos se enrojecen, y me entra hambre, porque siempre me entra hambre cuando me acuerdo de ti. Me entra un hambre voraz, caníbal, irremediable. Cristalizan las ansias de ayer y la rabia de antaño. La rabia de antaño es rabia porque no puede ser otra cosa, porque no nos permiten más, porque nos enamoramos de nuestros propios límites. 
Desde el umbral me quejo porque es la posición escogida. La postura ideal, el lugar fatídico. Desde la puerta te odio, desde la ventana te pienso, desde la cama te veo. Te veo y sigues igual de tranquilo,  liviano bailando entre aguas. Y al verte pienso que me encantaría seguir en pie de guerra. Ojalá no me alterase el viento,  ojalá sintiese mi propio aliento. Pero por más que lo intento, no lo debo estar consiguiendo. Porque mientras los viejos muertos se pasean por los rincones, yo sólo puedo recordar las mañanas de antaño, donde nos tirábamos bajo la colcha, con los ojos clavados en el frío invierno y el sol taladrando nuestras sábanas blancas. 

6/27/2015

Le temps qui passe

''..en realidad son escenas que no tienen el propósito de excitar, sino de describir el vacío inherente de una frenética procesión de gente que sale y entra de unas historias sentimentales a otras como si lo hiciera a través de puertas giratorias. Relaciones efímeras y sucesivas, en un consumismo sentimental dentro de la neurosis contemporánea. La sensación de aburrimiento se hace tan opresiva en una sociedad dominada por la producción continua y a la carta que nos hace pensar que la única manera de librarse de ella es a través del cambio continuo y la variación permanente''









5/04/2015

''Uno puede oír todo tipo de cosas en todo tipo de ciudades. Puedes sentir todo tipo de sensaciones en todo tipo de habitaciones. Supongo que son agujeros que no están marcados en los mapas''

me preguntas por qué tanta gente cree en dios de forma tan ciega, tan entregada. y yo me pregunto por qué me preguntas cosas a las cuales no puedo contestar, así que me salgo por la tangente, como siempre, y te cuento que si yo creyese en él me lo imaginaría sentado en su sofá con un bol de palomitas riéndose mucho de todos nuestros problemas existenciales. me lo imagino como le imaginamos todos, desde arriba. ¿porqué nadie se imagina a dios desde abajo? últimamente soy consciente de que me cago mucho en él, de que medio mundo se caga mucho en él, tanto que creo que no le quedaría papel higiénico para limpiarse si existiera. la cara de la gente en el metro es un poema, a veces pienso que lo único que les queda a las grandes ciudades son sus muertos. esta frase no es mía, es de algún libro que ya ni recuerdo haber leído, pero es que ya no hay nada que no esté escrito. tokyo ya no nos quiere y el tiempo es una puta paradoja que da vueltas sobre sí mismo, retorciéndose como un gusano y ahogándonos con disimulo, como si no nos diésemos cuenta de que aprieta el gatillo un poco más cada lunes. 


Sevilla son cuatro calles muy largas, un sol enorme y un río infinito. cuando pienso en los planetas no pienso en horas, pienso en un colchón viejo y un par de botas sucias. en cocinas donde las parejas pasan más tiempo besándose que cocinando. Cuando Quique piensa en Salitre piensa en cosas que yo no pensaría, porque mientras él piensa en carreteras secundarias y en un hotel de Conil de la Frontera, yo pienso en un ron cola y un café solo, y mira que odio ambas cosas. Y cuando leo sus letras pienso en risas huecas y voces más graves que la mía, que siempre suena a miel por mucho que intente disimularlo. pienso en el agua salada, en la luna amarilla y la ficticia primavera. pienso en todas las cosas que no se dicen, que siempre son las más importantes. en el papel y el tintero, en la pasión por tu profesión y las ganas de crear. Es entonces cuando la impaciencia le gana el pulso al tiempo, y es por eso que pienso en el crujir de mis huesos al echarte de menos, en tus labios torcidos y mi mueca favorita. Y cuando leo lo que no debería leer pienso en verbenas fallidas y en la última escena de Casablanca, y pienso qué tendrá parís para que todo el mundo deposite en esa ciudad sus sueños. Cuando cambio el disco lo hago por inercia, y también un poco por curiosidad, y entonces suenan grupos franceses que mis padres escuchaban en los ochenta y pienso en Nogaro, en el sur y en gente joven muy borracha alrededor de una hoguera. Suena Cabrel porque está el primero en la lista y porque cuando vivíamos en la casa más bonita que hemos vivido sonaba siempre los domingos y me acuerdo que a Lorenzo le brillaban mucho los ojos verdes que yo no heredé. 
Me preguntan que por qué un billete de vuelta a la ciudad de origen, y la verdad es que no lo sé, pero lo que sí tengo claro es que cuando suenan los planetas y se me llenan los pulmones no debe ser muy distinto de lo que siente quique al escuchar salitre, porque por muchos años y kilómetros que nos separen, es entonces cuando yo también oigo tus pasos subiendo por la escalera de madera, cruzar el pasillo, llamar a la puerta, entrar en casa.

4/16/2015

estás en la parte de atrás del coche de un miércoles cualquiera escuchando música, bebiendo batido de chocolate y comiendo galletas. y si llueve, pues que llueva, qué le vamos a hacer; al fin y al cabo seguimos en primavera.

4/03/2015

Algo tan parecido

"El doctor me dijo: no hay nada malo en el hígado, no hay nada malo en los pulmones, no hay nada malo en los huesos, no hay nada malo en el cerebro, no hay nada malo en el corazón, no hay nada malo en el páncreas, no hay nada malo en el estómago, no hay nada malo en la garganta. No hay nada malo en ningún órgano vital. 
Y yo le respondí: Pues estoy jodido, doctor"

3/26/2015

24h

Las horas negras me ponen del revés. Se me encogen las tripas y se me agrieta el guión, que cada vez es menos corazón, que cada día se vuelve más hueso. Aprendo a sentir asco del mismo suelo, y pienso qué pasaría si la tierra fuese cuadrada, si la cocina no estuviese en llamas y nosotros en las butacas mirando como imbéciles la función impuesta. Te destrozo el lienzo porque no sé pintar, porque no entiendo el cuadro, porque soy miope y porque me revienta. Me gustaría escribirte algo con cuerpo y cabeza, con saña y con ganas. Me piden algo que no tengo para exigirme algo que no quiero. Y mientras, a mí me gusta creer que lejos de aquí habrá alguien llorando por algo menos absurdo que nuestros diminutos problemas de críos, que los habrá riendo por algo que contenga más peso que un contrato laboral o un trabajo devuelto. Que se burlen de nosotros, de los esclavos del sistema auto-impuesto. Que no finjan orgasmos si no los tienen. Que no sonrían ante lo que les aburre.
Pasaron las elecciones hace unos días, y qué mas da. Yo sólo veo muertos y una apología del disfrute y de lo real que cada vez va quedando más atrás. Los aviones se estrellan pero la vida sigue. La mierda de hoy será la portada de ayer, al día siguiente caerán más capas y seguiremos comiendo y durmiendo igual. Lo que viene siendo el reciclaje de antaño. 
La buena noticia es que mañana me sobrará tiempo. La mala que ya no me quedarán lágrimas. Las habré gastado todas. 

3/08/2015

puede que no te quiera eternamente,
pero yo hoy te quiero para siempre
hoy me quedaría para siempre contigo,
lo haría convencida de que no existe mejor chico en el mundo que tú,
y probablemente estaría en lo cierto




2/12/2015

ríos de tinta y ciencia enlatada en cajas

Llegué a las once porque habíamos quedado a las diez. El tiempo es una bomba de plástico que nunca llegaremos a controlar bien. La casa apestaba a decadencia. Desprendía suciedad, abandono. Un insoportable olor a tristeza y soledad que me recordaba los largos domingos en casa de la abuela. Me rugía el estómago y allí sólo había agua, enormes fuentes repletas de líquidos que tal vez ni siquiera fuesen eso. El suelo resbalaba y las paredes desconchadas nos miraban sonrientes, como pensando joder por fin, ya era hora, después de más de cinco años. Ellos nos miraban con la cara torcida sin entender muy bien cómo habríamos llegado hasta ahí y yo sólo podía pensar en lo de siempre, en qué habíamos estado haciendo tanto tiempo allí afuera, en qué coño habíamos perdido el tiempo y donde quedarían las largas tardes de sol en casa de Nuria. Les miré de reojo, como esperando algo, lo que sea, cualquier cosa que rompiese el fastidioso silencio que se había instalado en los pulmones de aquel salón. Fue entonces cuando la más baja se levantó de mala gana y el reloj de la pared dió las seis. Todos los presentes sabían de sobra que eran más de las once, incluso la vieja debía de saberlo, y yo miré con asco al aparato, que se me antojó como el culpable de todo, el causante de todas nuestras desgracias; le miré y pensé que no me iría de allí sin cargármelo. Como pretendiendo enterrar todos estos años, y restaurar lo de siempre, la época dorada. Sabiendo que pretendía algo imposible. Una acción absurda para lo irreparable. En vano para ellos, en vano para mí.

1/29/2015

you are a novel in a sea of magazines

La sangre me bombea en el pecho y rebota en mis pestañas. es un líquido espeso y grumoso, un líquido que no huele a nada, que no siente nada, que no busca nada. un jodido fluido que se limita a correr por mis venas a sus anchas, como quien repite el camino de vuelta a casa o se dirige a la facultad un lunes cualquiera. ayer me acordé de ti y me pregunté si seguiríamos entendiéndonos, como en mi primer invierno lejos de casa. Seguro que sí, aunque ahora yo esté muerta y tú demasiado lejos. me acordé porque entré en el puto bar y reventaron las pocas luces del lugar y se fundieron los plomos y te juro que yo me quise morir por dentro y por fuera y por los lados, y me dolía el pecho y me bailaban los tobillos y de pronto se acercó y entonces lo noté. Cemento bajo mis pies, barro de tequila ardiendo por mis insulsas venas. Y ahí es cuando hablé con ella y recordé que en realidad sólo estaba pidiéndote que la duchases y la llevaras a un bar distinto. pero nunca llegaste y ahora sus piernas son de chicle y siente la arena colándose por la traquea, sus labios curtidos y los brazos de plomo. 
me preguntaba donde estabas, con quién y por qué no llamaste. que te ha echado de menos todo este tiempo, que ojalá supieras cuánto. y que no tiene frío, que de veras no es culpa del tiempo, pero qué predecible, ahora quedan muchas mañanas sin sol para volver a escribirse.

1/23/2015

A propósito del vino blanco, y seco

Yo tampoco sabía que hubiera que molestarse tanto para ser hedonista. Caminábamos por la ciudad de puntillas porque éramos nocturnos. A ti te gustaban las luces de las farolas, y yo me reconocía en su tacto azul, en su reflejo añil. La confusión siempre tendrá más adeptos que el estudio de tus propios retos. Tengo los pies fríos y la cabeza caliente, es la historia de siempre. me pregunto si detrás de tanta poesía podrá llegar a existir algo tangible, un líquido seco, un tortazo a tiempo. Tengo hambre y tengo sed, y sólo se me ocurre romper las paredes y perecer. El bucle infinito del pozo actual desayuna conmigo cada mañana, como si hasta él supiese qué coño hacemos aún pegados y fingiendo ligar. Lo vigente se está dando de golpes con lo arcaico, y yo no sirvo ni para alejarles. me reconozco en los ojos miel, en los otoños pasados y en las viejas retinas. estoy cambiando; y me crispa no poder contestar a lo evidente, pero es que sólo tengo veintiún años. veintiún años y muchas noches sin sueño.

1/12/2015

Enero y pesimismo del señor allen

''Naces, no sabes por qué naces, vives un número de años, impredeciblemente, puedes morir en cualquier momento, puedes morir a los 5 o a los 15 o a los 50. vivimos en un mundo que no tiene sentido, ni propósito. Las preguntas importantes no tienen respuesta. ¿Porqué estamos aquí? ¿Qué estamos haciendo aquí? ¿De qué va esto? ¿porqué morimos, porqué es importante que envejezcamos? ¿Qué significa la vida? Y si no significa nada ¿de qué sirve? Ésas son las grandes cuestiones que nos vuelven locos, no tienen respuesta, y uno tiene que olvidarse de ellas y seguir adelante''

1/11/2015

«Sos de un romanticismo inaguantable», se pensaba Oliveira

Ésto es un manifiesto contra mi propia incredulidad.
''justo porque lo natural es que las zarzas desgarren la piel he procedido a atravesarlas.
evita las zarzas- te dicen.
No se vive evitando las zarzas''



1/08/2015

como grabar en Super 8, aún sin tener ni idea

Como la morriña de estar en casa, pero sin tener casa. como aquellas noches en las que estás muerta de cansancio, pero con insomnio. como esa costra en la pierna que te gusta acariciar. como esa persona que odias, pero admiras. como los buenos recuerdos, que te afectan con demasiada nostalgia. como esos mañana que ya fueron ayer demasiadas veces. como el proyecto que logras tener en la cabeza pero no en el papel. como aquellas victorias con las que saliste perdiendo. como una fiesta inolvidable, de la que casi no recuerdas nada. como querer re-escribir un libro que ya lleva tiempo comenzado. como querer comer, pero sin hambre alguna. Como arder por dentro, pero sólo echar humo. 

pura impotencia, y una infinita tristeza resignada. casi igual que una canción de los Planetas.