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12/10/2014

Diciembre

varios años después, de vuelta a la pista,
 y cómo no, a los versos nocturnos.
me duele la muñeca y tengo rígidos los dedos,
como recordándome todo el tiempo malgastado
y la infidelidad a un talento que se fue, como era de esperar

barcelona es frío y capas de piel desnuda,
en nórdicos tus mapas, y en mapas las ganas de antaño
me encuentro en los charcos de un agua que escupe barro
y no comprendo porqué lo hace, y sobre todo ¿porqué justo a mi paso?
de reojo los abedules y un cielo azul; que cuanto más falso, menos rutinario.
me preguntan dónde queda el equilibrio,  
y yo bajo la mirada porque se me ponen los ojos tristes.
miro al suelo, y cobro conciencia
no sé dónde andará, pero seguro que muy lejos de aquí
a tres mil bailes, a cien mil siglos, a años luz de mis doloridos pies.