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2/26/2014

cada noche muero un poco y cada mañana renazco. si tú estás cerca ambas cosas cobran fuerza y se vuelven evidentes a los ojos de cualquiera. cada madrugada que salgo pierdo algo, ya sea material o no; vuelvo con moratones, no siempre físicos y aprendo algo nuevo, aunque lo olvide al día siguiente. cada tiempo aplica un compás distinto y persigue un ritmo diferente según con quién esté, según donde esté, según cómo esté. en cada anochecer miro al cielo a sabiendas de que tu mirada seguramente esté más cerca del suelo. en cada fiesta te busco, rastreo tu cara entre las luces, el humo y la gente, y siempre termino encontrándote. cada noche muero un poco y cada mañana renazco; si tú estás lejos ambas cosas restan fuerza y se vuelven evidentes a mis propios ojos. el espejo me devuelve una imagen borrosa y distorsionada. la nostalgia es arder por dentro pero sólo echar humo. restándole sal al menos duermo sin tí. y mirando al balcón pienso que lo hago en paz, al menos por esta noche, y porqué no las mil siguientes