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5/16/2013

realmente no sé hasta qué punto compensan tantas lunas como la nostalgia, las preguntas sin respuesta o las noches del revés. yo sigo teniendo diecinueve años indecisos hasta la médula, medias rotas y libros hasta en la ducha. sigo sin saber lo que quiero pero ahora sé perfectamente lo que no quiero. y lo que no quiero son para siempres. para siempre me resulta demasiado tiempo

este texto no va a tener ni pies ni cabeza. yo con tres años ya debía de sentir nostalgia. xavi siempre bromea diciendo que yo nací nostálgica. hace unas semanas me escribió un chico (gracias, si estás leyendo esto) que me decía que está enganchado a este blog y a la forma en la que escribo y que muy a menudo se sorprende por el parecido de nuestros estados de ánimo, vivencias o ideas. Ésto me recordó a cuando me escribió jaime (gracias, sé que estarás leyendo esto) o farac, o enrique, o cristina, o fran o penélope o en general todos aquellos que durante los años que llevo con este sitio me han soltado opiniones al respecto. y entonces pienso que aparte de amigos, los lectores de este sitio será gente que buscó frases o imágenes a conciencia y se quedó, es decir gente que cayó un día en él por pura casualidad. pero entonces es cuando me paro y recuerdo que muchos no cayeron de casualidad. me acuerdo de los mil viajes que llevo a cuestas y de a cuánta gente le he dado en situaciones insólitas la dirección de este garito. Situaciones tan especiales como en varsovia lloviendo a cántaros en pleno interrail, o en noches de fiesta por pucela, o en festivales de música como el optimus o el viña rock, o en discotecas, o en conciertos, o en aeropuertos/trenes/buses rumbo a segovia, lille, portugal, parís, barcelona, mallorca y vete tú a saber cuántos lugares más y en cuántos momentos más. Y entonces concibo el hecho tan mágico (al menos a mi parecer) que representa que una chica actualice esta página y lo lean personas no sólo cercanas a ella o simples conocidos, sino también aquellos que se cruzó desde distintas partes del planeta. 
Ésto me hace pararme a pensar en algo de lo que hablé el otro día con xavi y que parece llano y simple pero que en realidad no lo es para nada. Decía virginia Woolf que el verdadero placer está en escribir, y que el hecho de que te leyesen constituye un placer superficial. es como montaigne (y cien mil escritores más) que afirman que ellos escriben por amor a la literatura y que les da igual que haya gente que lea sus libros. Ésto es de una hipocresía enorme desde el momento en el que publican. Y digo desde que publican porque desde ese momento lo haces para que haya una mirada detrás de ello. Y esto es innegable. Si te diese igual que te leyesen, no publicarías. escribirías para tí en un cuaderno y dejarías sus hojas pudriéndose en tus cajones. ¿se supone que hay que creer la máxima de la literatura sólo cobra sentido si alguien la lee? porque no lo creo pero cuando almudena grandes dijo aquello de que la literatura no tiene nada que ver con las respuestas sino con las preguntas yo no pude estar más de acuerdo. 
El mismo chico que me escribió ayer diciéndome que está enganchado a mi blog me dijo que envidiaba mis ganas de vivir, mi alegría, mis viajes y mi optimismo,  pero que echaba de menos mis largos escritos de antes.  y que aunque le encantaban las citas que ponía no entendía porqué ya no escribía como antes. ahí es cuando yo, aparte de plantearme seriamente si los escritos de una persona te permiten llegar a conocerla, o creer que conoces sus vivencias, me planteo hasta qué punto uno puede echar de menos aspectos suyos que nunca fueron buenos. yo sigo escribiendo, pero ya no me salen textos nostálgicos como antes. sigo escribiendo pero cada vez con menos naturalidad y preocupación. mi padre siempre dice que cuando uno se va haciendo mayor se le endurece la mirada irremediablemente, vamos perdiendo la chispa de picardía en los ojos y la inocencia. yo ya no tengo la borrachera literaria que tenía antes, ni me emociono como antes ni lloro como antes. la vida es un espectáculo de narices que da mil vueltas y cuando digo que escribir y vivir deberían de ser sinónimos lo digo enserio. yo no voy a volver a escribir como antes y sobre todo no voy a exhibir los textos como lo hacía antes. uno tiene ideas sobre mil ámbitos tan enormes como la amistad, el futuro, el amor y mil más que no puede mantener intactas siempre. 
no podemos cargarnos lo que queramos sólo porque nuestro ideal se está alejando. 
puede que no lleguemos a la meta que nos ponemos pero hay que alimentar la utopía. y joder aunque sólo sea por eso yo digo que viva galeano y viva el aprovechar nuestra juventud con todas sus consecuencias y viva seguir en la brecha aunque sepamos de sobra que lo que nos proponemos es de locos. en esta sociedad para vivir bien hay que quererse, hay que ser (como bien dice xavi) soberbio. y por soberbio no quiero decir altivo, ni pedante, ni orgulloso. con soberbio quiero decir regio hasta los huesos. por eso sólo parece haber dos opciones, comerse el mundo o quedarse con hambre. y si de algo estoy segura es de que no deberíamos acostumbrarnos a escoger la segunda opción.