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5/13/2013

encontrarse textos viejos en libretas del año de la polca

Los aires difíciles nos costean las charlas de madrugada, el último cigarrillo y el primer día. Para que luego digan que de carencias también se vive, para que luego nos juren que de promesas mamamos todos. es como cuando dicen que somos animales narrativos, y amantes de la noche, concibiendo aún las dosis justas para no desperdiciar tus danzas y el sonido de la risa, ajustándonos sin más al patrón del ciudadano social y jugando a algo en lo que nadie nos ha querido instruir. pero claro, yo ahora vengo aquí, y vengo a hurtadillas y de mala forma, a las tantas de la mañana, y con la luna aún cabreada, y te vengo a contar que no cambiaría las charlas en el portal por nada del mundo o las caladas acompasadas, o el sonido del trombón del quinto, o del sexto, o yo qué sé. te vengo a contar esto, y a cantarte las cincuenta, o las sesenta, a decirte que el mundo se nos viene abajo y nosotros arriba, que el reloj ya sólo marca las doce, que mi boca está seca y los labios curtidos. que son las seis y hace mucho frío. pero claro, qué se le va a hacer. Al fin y al cabo somos animales nocturnos, eso no se me olvida. eso se queda de por vida