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12/11/2012

1:46 a.m d'un mardi

Mi madre podría asimilarse a una karenina o una bovary del siglo veintiuno. Valladolid es para mí en gran parte como rebobinar en su juventud, volver al pasado y recorrerme sus mismas calles con mis propias suelas. Se largó a parís un verano con dieciséis años a ser au-pair y aunque siempre me dice que no le gustó la experiencia estoy convencida de que lo hace para que yo no coja las maletas rápido y lo haga también. Se licenció en filología francesa y vivió en francia trabajando de lectora, donde conoció a papá. en casa hay una estantería llena de álbumes con fotos de aquellos años, con las que porcierto aún me sigo riendo- los años de nogaro, toulouse, angers y no sé cuántas ciudades más en la que pasaron unos años impresionantes, los años de juventud alocada libre y hippie. Mi madre es esa chica que de viaje de bodas se va a colombia y se recorre el amazonas con un guía que lleva taparrabos y un loro consigo. Es esa que cree en energías raras y teorías sin pies ni cabeza, en esas técnicas como el shiatsu o el reiki. 
mi madre es una persona complicada, a la que le gusta dificultar la vida y darle mil vueltas a todo, que es feliz pero siempre busca más de lo que tiene, y seguramente se haya metido en muchos líos (aunque tal vez no tantos como yo) y haya sido sujeto de polémica y enfados. también de muchos logros y grandes amigos y amores. Extremista, radical, una mujer de principios, muchos pájaros en la cabeza, alto nivel de sentimental, peliculera, literaria, soñadora sin remedio. un tópico en lo utópico. Un tópico utópico que me trajo al mundo hace unos 19 años. Un poco como una lucía distorsionada. 
bueno, nosé
supongo que sería algo así
porque realmente somos muy distintas.